Ha pasado un mes desde que te fuiste. Hoy mamá y yo fuimos a comprar un marco para poner una foto tuya en casa. Es de color rojo y cobrizo, muy bonito. Hemos puesto una foto en la que sales conmigo en el pantalán del puerto. Ese lugar tan frecuentado en las mañanas de los domingos. Y sales muy guapo.
Hemos compartido tantos momentos bonitos, que mi vida se deshace en pedacitos cuando los recuerdo. ¿Te acuerdas de..?
Nuestros paseos por la Alameda.
Nuestras excursiones al monte y a la playa.
Nuestras salidas de los domingos por la mañana, esas en las que Pontevedra todavía aún dormía y sólo veíamos pájaros por la calle.
Nuestros despertares a las 7 de la mañana y cada una de las noches en las que me quedaba sentada junto a ti, hasta que te dormías.
Te echo mucho de menos. ♥ Pero, pese a todo, estoy convencida de que tú no te has ido. Has dejado de ser el peluche que estrechaba cada mañana al despertarme, pero de una forma que todavía no puedo explicar, sigues aquí, junto a mí.
Te lo dije y te lo vuelvo a repetir..
ERES EL MEJOR REGALO DE MI VIDA.
Te Quiero. ♥
