miércoles, 17 de abril de 2013

Desenterrando la felicidad




Lo pensé la primera vez que te vi escarbar con tanto ímpetu en la arena.

-Desenterrando la felicidad-.

Me gustaban las tardes en la playa contigo. Era como si estuviese descubriendo lo que significa ser feliz.

lunes, 15 de abril de 2013

Primavera

Era un dia como el de hoy, lleno de luz. A medio camino entre el frio del invierno y el calor primaveral. El comienzo de la primavera siempre me hace acordarme de ti, y sentir esa nostalgia ausente el resto del año. Me acostumbré a no tenerte, me costó dejar de necesitarte, pero nunca he dejado de quererte.
Éste será el tercer verano sin ti. El primero fue obligatorio, el segundo fue resignado, y a partir del tercero serán reinventados. La vida no se quedó anclada en ti.
Sé que, a la manera de la vida y de sus ritmos, creces en las estaciones. Y tú tambien te reinventas para seguir formando parte de mi. A nuestra manera, como siempre ha sido.
Feliz comienzo de la primavera cariño ♥

miércoles, 10 de abril de 2013

Tú, mi sueño

Hace casi tres años que no estás. Y hace mucho tiempo que no te escribo. Me acostumbré a no tenerte a mi lado, y a disfrutar de lo que la vida me ofrece cada día. Sin embargo, esta noche, después de tantas noches sin ti, he soñado contigo. El mes que viene hace tres años que no estás aquí.

En mi sueño, te encontré mientras paseaba por la Alameda. Y cuando me viste, viniste contento a junto de mi. Y te abracé, como se abraza la propia vida. Y te llevé a casa, a pesar de la confusión que para mi suponía el que estuvieses ahí, y vivo. Alejandro me dijo que si tú estabas vivo, había enterrado el cuerpo de otro perro cuando tú te fuiste. Y le dije a Alejandro que no, porque yo fui quien te metió en aquella bolsa, y quien te enterró. Tras el accidente, te tuve en mis rodillas, te acaricié y te cuidé, deseando que tú en cualquier momento me despertases de aquella pesadilla. Pero eso no sucedió, y te enterré en Monterraso.

En mi sueño tú estabas vivo. Habias envejecido, porque por ti habian pasado estos tres años que hemos estado separados. Pero conservabas tu esencia, la que me cautivó cuando te conocí. Alejandro no tenía razón. Tú eras el mismo perro que yo había enterrado en el 2010. Pero eso no podía ser. Y pensé que quizá, me estaba volviendo loca. Quizá mi deseo por volver a tenerte de nuevo me hizo imaginar aquello. Y, de cualquier forma, era feliz en esa realidad.

Te saqué de paseo. Recorrimos las calles de Pontevedra. Nadie se fijó en ti, nadie me preguntó. Fuiste, eres y serás siempre el perro más querido. A veces te echo de menos. Hoy eres un recuerdo difuso en mi cabeza, pero por momentos eres ese todo que un en un tiempo fuiste. Fuiste mi pasado, mi presente y mi futuro, hasta que el futuro se derrumbó. Ahora construyo un futuro diferente, donde siempre hay un lugar sagrado dedicado a ti. Porque contigo crecí.

Gracias cariño, por dármelo todo.

jueves, 12 de julio de 2012

miércoles, 20 de junio de 2012

martes, 22 de mayo de 2012

MoNTeRRaSo

Hola cariño,
ayer estuve en Monterraso. Fui a verte, otro día más de lluvia. Te cogí unas flores en el camino que da a la casa, y te las llevé. Eran de varios colores.

Estoy triste porque te he perdido la pista. Te enterré junto a un árbol, hace dos años. Era un árbol grande, y estaba solo en medio de un campo de helechos. Y lo tomé como referencia. Pero cuando volví, al cabo de unos meses, el árbol había sido podado, y los helechos habían crecido tanto, tanto, que por más que busqué no fui capaz de recordar el lugar.

Hace un año fui con Andrea, Bárbara y Alix para poder plantar un naranjo allí donde te enterré. Pero no te encontré. Anocheció pronto y empezó a llover. Ayer volví con la idea de encontrarte, porque me produce angustia no saber el lugar exacto donde estás. Pero no te encontré, había demasiados helechos enormes, todo era igual, y no había ya árbol de referencia. Te dejé las flores que cogí sobre unos helechos.. Quisiera saber el lugar, pero por más que lo intento recordar, no me acuerdo.

Estás en todas partes. Y en mi corazón. Ahí, siempre.



domingo, 20 de mayo de 2012

eN BuSCa DeL eQuiLiBRio

Desde que tú te fuiste, hay algo en mi corazón inquieto, que busca sin cesar ese equilibrio emocional que viví contigo. Ese sentirse parte del mundo, no ajeno.

Tú me dijiste en bajito que la vida tiene sentido. Que hay que luchar por nuestros sueños, porque nadie lo va a hacer por nosotros. Tú me dijiste que yo valía, y que mi corazón estaba preparado para darse al mundo, porque se desbordó en ti.

Ahora tú no estás y busco tu calor en lo que te es paralelo. Me sumerjo en el amor de otros, para sentirme más en mi.

Quiero crecer, madurar y enamorarme.
Quiero sentir que mi vida tiene un sentido intrínseco,
que no depende de nada externo.
Ni siquiera de ti.

Quiero pensar que la vida es algo más que "un día más de entre tantos". Que vale la pena vivirla.

Para nacer, primero hay que morir. Y para morir, primero hay que despertar.

Pisando donde tú pisaste, el cielo vibra bajo mis pies.


La Alameda te echa de menos.








Y yo también.

Dos años. 
Grabaste tus huellas en mi corazón,
y te querré siempre.
Y siempre te extrañaré.

Cariño, otro año más sin ti.

aLiSSa CuMPLe DoS MeSeS

Hoy Alissa cumple dos meses. Se está convirtiendo en una niña preciosa, cada día más parecida a su madre. ¡Felicidades cariño! Tengo unas ganas locas de achucharte :)


viernes, 4 de mayo de 2012

5 De MaYo. 2 aÑoS

Hola cariño,

ya hace mucho tiempo desde que te fuiste de mi lado. Mañana hace dos años. Parece más. Mis manos ya no guardan tu calor, y ya no buscan atraparte en el tiempo, por si aún permanecieses ahí. Mañana es 5 de Mayo. A las 5 de la tarde de hace dos años mi vida se volcó, como quien tira un vaso y derrama el agua. Tú te fuiste, pero no de cualquier forma. Te hicieron daño, y mi cuerpo, mi corazón, mi mente, retumbaron mil veces cien, buscando protegerte, sin conseguirlo. Tú y yo éramos una unidad, y el mundo vibraba por donde tú y yo pisábamos.

Han pasado dos años. Mi mente a veces intenta, en un intento desesperado por reconstruir el puzzle de lo que ocurrió aquel día, por temor a olvidarlo, reconstruir las piezas. Quiere grabar a golpe de matasellos tu imagen en mi corazón. Para que ni el tiempo se atreva a borrarte. A ti no.

Era miércoles, y yo estaba enferma. Llevaba una semana con mucha fiebre, y tenía prohibido bajarte a la calle. En casa habían acordado que se turnarían para bajarte. Tú no entendías nada. Tú y yo llevábamos algunos meses sin ir a dar paseos de esos largos, que tanto nos gustaban. Yo te había prometido que en cuánto terminase los exámenes te lo compensaría. Quería pasar el mejor verano de mi vida a tu lado. Sólo tenía que llegar Junio. Papá siempre dice que todo en esta vida llega. Pero papá no cuenta con lo que nadie cuenta. Un día cualquiera del año, todo se puede terminar. Y tus esfuerzos han sido en vano. Como pasó contigo. Mi única ilusión, mi motor para estudiar y sacar la carrera con sobresalientes, eras tú. Y me mataba para darte lo mejor, porque para mi eras lo mejor. Y pensé que si nos sacrificábamos un poco los dos, tendríamos nuestra recompensa. Porque todo llega.

No, papá. No todo llega. A veces, cuando estás a punto de llegar a la escalera número cien, después de haber subido las 99, cada cual más empinada, con lluvia, y volviendo muchas veces tres escaleras o cuatro más abajo, levantarte y tener que volver a empezar,  llegas a la número 99 y el escalón se abre, y la escalera número cien desaparece. Puede pasar. A mi me pasó.

El 5 de Mayo, cuando ya me quedaba una sola escalera para pasar el mejor verano de mi vida a tu lado, cuando ya casi me había puesto buena y apenas tenía fiebre, cuando deseaba con toda la fuerza del corazón estrecharte, un coché pasó veloz como un rayo a las 5 de la tarde, y tú te quedaste dormido bajo sus ruedas.

Llevabas ladrando desde hacía media hora y yo no alcanzaba a saber porqué. Habías salido hacía poco, y no sabía qué querías. Le pedí a Bárbara que te bajase. Yo no podía, aún estaba enferma. Te pusiste feliz. No te puse la correa, y se la di a Bárbara en la mano. Estabas habituado a ir suelto, porque yo siempre te llevaba suelto. Bárbara me dijo que te tiraste a la carretera, sin haber nada al otro lado. Nada especial. Sólo la Alameda. Un atasco de doble fila hizo que el coche del carril del otro lado no te viese, y te golpease. Bárbara te cogió en sus brazos, y abrazó tu sufrimiento. La casualidad quiso que yo ese día no mirase por la ventana. Yo siempre miraba. Me gustaba veros hasta que desaparecíais. Pero ese día no miré. No habría podido soportarlo.

Bárbara volvió a casa a la media hora. Yo estaba preocupada porque tardabais, más de lo normal. Bárbara además había quedado, y no entendía cómo podíais estar tardando tanto. Estaba segura que habría un motivo de peso. Pero nunca, jamás, se me pasó por mi cabeza aquello. Aún se me empañan los ojos al recordarlo. Mi retina grabó como si fuese una fotografía el instante en que vi entrar a Bárbara sin ti. Se me empezaron a agolpar en mi mente un sinfín de preguntas, de las que no quería respuesta. Lo único que quería era verte a ti. Me temblaba la voz, y Bárbara me evadía la mirada. Estaba en otra parte, como intentando disimular aquello. Como procurando que el tiempo se parase, retroceder media hora atrás en el tiempo, y que no tuviésemos que afrontar ninguna de las dos esa realidad.

-Bárbara, ¿y el perro?
-Será mejor que te sientes, Cyn.

Volví a preguntar lo mismo. No quería sentarme. Me temblaba todo. Me sudaba el cuerpo por todos los poros de la piel, y la respiración se me aceleró. Empecé a gritar que por favor me dijese, dónde estabas. Me dijo entre lágrimas, que te habían atropellado.

Me cansé de llorar, de gritar, me cansé de vivir, y en ese momento sólo te necesitaba a ti. Faltaba un mes Oliver. Un puto mes. Y se acabaría todo. No era el momento. Teníamos una promesa que cumplir juntos. Yo te necesitaba.

Te enterré en Monterraso, en la finca de los abuelos. Pero tú siempre estarás en mi corazón. Pasé Mayo encerrada en casa, estudiando. Ya no me motivaba nada, ya no tenía ilusión porque llegase Junio, y se me volvió indiferente si tenía que volver 99 escaleras abajo. Habría subido 99 veces 99, con tal de que al llegar arriba, tú me esperases arriba. Pero tú ya no estabas. Seguí estudiando ese mes, con el corazón encogido, lleno de llagas. Lo hice porque te lo prometí a ti. Y porque tú habrías querido que cumpliese mi promesa. La cumplí, pero tú ya no estabas para celebrarlo a mi lado.

La vida es injusta. Yo sólo te quería a ti, y me dejaste en el momento que más falta me hacías. Dicen que los perros no teneis alma. Yo no sé si la teneis o no. Pero si es cierto que no la teneis. Yo quiero ir a donde vosotros vais. Habría sufrido tu golpe por mi. A mi no me habría matado el impacto, y seguramente habrías pasado ese verano a mi lado.

Un año y dos meses después del accidente, Bárbara me regaló a Poe. Un perrito precioso que llegó a la protectora del Morrazo despues de que alguien lo abandonase junto a sus hermanos en el Lago Castiñeiras.





La llegada de Poe a casa coincidió con la boda de Bárbara, y con mi santo. Bárbara sabía de mi necesidad de llenar ese hueco que tú dejaste, y me lo regaló días antes de la boda. La boda fue preciosa. Mágica. Y ella iba guapísima.

Mi hermana del alma. Tu mamá segunda, que ya es mamá desde el día 20 de marzo de una niña preciosa llamada Alissa.







Poe este mes cumple un año, y yo empiezo los exámenes otro Junio más. El mundo no se para aunque le chirríe algo dentro.

Siempre serás mi perrito precioso, que iluminó mi vida igual que El Sol hace brillar La Tierra. Te quiero en todos los idiomas, y sé que en algún lugar estás, y que nos encontraremos algún día. Y entonces, ya nunca, nunca, te soltaré más.


A mi amor pequeño.
A mi perrito Oliver.




jueves, 3 de mayo de 2012

eL CieLo De LoS PeRRoS- DaNi MaRTiN

28 de enero de 2012. Tarde maravillosa junto a Andrea, Eiranova y mi perrito Poético.















Poe con su mamá adoptiva. La que lo cuidó desde que él no era más alto que su rodilla. 





Mi amiga, mi hermana. 





Esta perrita nos la encontramos dando un paseo. Era bonita.










Eiranova es maravillosa.