Llueve.
El agua de la lluvia limpiará
los tormentos vividos este mes pasado.
Y volverán a crecer las flores.
Tú, que te quedaste dormido
aquella tarde de mayo,
descansas sobre esperanzas
que yo construyo cada día
desde que te fuiste.
No eres un recuerdo lejano.
Que Dios,
-si existe-
te cuide como lo que eres.
Un milagro que cambió mi vida.
