Mi amor, la vida son etapas. Fuiste la etapa más bonita de mi vida. Tú fuiste esos 8 kg de felicidad que me han servido para madurar y para crecer. Fue tu amor el que me enseñó que las cosas son imposibles hasta que una sueña que pueden llegar a ser posibles.
Tú me has enseñado a vivir y a amar la vida.
El otro día fui con Déborah, su hurona Lola, y Lúa, la perrita de Guillermo y Luisa a un parque que está cerca de casa. Lúa se bañó en el río y Lola llamó la atención de todos los niños con los que nos cruzamos. Fue una tarde perfecta en la que asumí tu ida, la acepté y me reí. Te acojí en un lugar de mi corazón, donde cada mañana te agradezco el haber compartido tu vida conmigo.
