viernes, 21 de mayo de 2010

..DoS SeMaNaS ♥

Ayer, camino a casa, pasando por el puente de la barca, me acordé de ti, y me puse triste. Recordé lo que te había prometido: -Este verano va a ser maravilloso.. teníamos tantos planes que no nos bastaba Agosto.
¿dónde estás? Todavía no puedo creerme que te fueras de verdad. Y que no te hubiese podido decir cuánto te quería. Cuánto..
Te necesitaba conmigo, a mi lado.. contigo aprendí que la felicidad existe.. y se marchó contigo.

¿dónde estas? Ya viene el calor. Estos días no llueve.. a ti te encantaban los días como estos.
Necesito tu apoyo, tu compañía, tu seguridad, necesito de tu confianza, de nuestros paseos..

Eres mi perro, estés donde estés. ♥ Y será así para siempre.

Terminaré lo que empezamos juntos. Pero sin ti, todo se volverá diferente. Dos semanas Oliver.. parece que fuera ayer cuanto te fuiste.
La vida nos da y luego nos quita. El día que te convertiste en mi perro fue el día más feliz de mi vida. Me saltaron las lágrimas, se me hizo algo raro en la garganta y la sonrisa se me salió de la cara. Era feliz, por primera vez en tanto tiempo..
Como era de esperar, cuando te fuiste, simplemente mi vida toda se fue contigo. Empezaste siendo parte de mi, hasta que hubo un momento mágico en que nos fundimos.. y ya no imaginaba la vida sin ti. Fuiste mágico.

El 5 de mayo Bárbara bajó contigo a la Alameda y yo, tras despediros, me fui arriba a estudiar. Cuando habían pasado veinte minutos, me empecé a extrañar. Tardabais. Y creí que te había llevado a pasar la tarde con ella. ¿qué iba a creer? ¿cómo podía imaginarme yo aquello? Saliste de casa para llegar a la Alameda.. y te quedaste a medio camino. Ningún perro se merece morir, pero tú menos que ninguno. Eras tan bueno..

¿En qué segundo fue? ¿Qué estaría yo haciendo? ¿por qué no te dediqué aquel día más tiempo? Cuantas cosas pasan por mi cabeza cuando recuerdo aquel momento..

Cuando Bárbara abrió la puerta, yo me puse contenta y esperé a que subieses, como siempre hacías. Pero tú no subiste. Entonces llamé por Bárbara, y nadie me contestó. Pero yo estaba segura de que habíais llegado. Bajé las escaleras sin dejar de llamar a Bárbara, y entonces la vi cruzar la esquina de camino al pasillo. Fueron los segundos más eternos de mi vida. Unos segundos asfixiantes. No estabas con Bárbara. Por mis ojos pasó esa imagen un millón de veces, y se me clavó en el alma. No podía articular palabra.

¿cómo lo dije? No sé de donde saqué la voz, ni el coraje, para preguntar aquello.. entre lágrimas, le pregunté a Bárbara, -¿y el perro?
Casi no me salía la voz. Bárbara me pidió, casi llorando, que me sentase. Pero ella había llorado. Se lo notaba en su cara. Y me temía lo peor. Entonces, no sé como Oliver, perdí el control. Empecé a gritar dónde estabas, me puse histérica. Histérica, de impotencia.Bárbara me dijo, -Está muerto, Cyn.
Para mi fue algo imposible de creer y no dejé de pregunatarle, ni un minuto, -¿y el perro? ..entonces me contestó que te habían atropellado.

Fuiste el perro más querido del mundo. Bárbara te quería con el alma, lo mismo que Alfonso, lo mismo que mamá. Papá y Alejandro también te querían. Y para mí, eras mi vida. Eras todo.
Tu ida dejó una huella en casa. Tú uniste nuestra familia, tu familia. Tú nos enseñaste el valor de amar.
Papá y mamá dijeron que iban a comprar un marco grande para poner una foto tuya en casa. Para que estés con nosotros siempre.

Dos semanas, amigo.

Ni toda una vida podrá cambiar todo lo que vivimos juntos. Ni la vida, ni nadie, ni nada. Tú serás siempre mi perro. ♥