sábado, 22 de mayo de 2010

FuiMoS CaBeZoTaS PeRo aL FiNaL Lo CoNSeGuiMoS



¿recuerdas esta foto? todavía no tenías un lugar asignado en casa, pero ya te habías ganado nuestros corazones. Dormías bajo la cama, y como si supieses de que iba el cuento, te callabas.. tú hiciste que fuese realidad. Cuando papá y mamá se marchaban a trabajar, salías de tu escondite y te dábamos de beber en los táperes de la cocina.
Fuiste tú el que me enseñó que la paciencia es una virtud, y la cabezonería bien empleada realiza milagros en los que nadie creía. Eras el perro más bonito del mundo, y, con diferencia, el más querido. Cambiaste mi vida, le diste un sentido, y le diste forma a mi felicidad.
Todo lo que diga y todo cuanto calle será poco. Lo que significaste tú lo sabes mejor que nadie. Y desde aquí, te doy las gracias.